Los espíritus de este lugar exigen fuertes tributos y es por ello que debo hacer esta crónica… Conan, un hombre de paz, un hombre que nació para ser funcionario de la administración pública. Un hombre perfectamente capaz de dejar embarazada a una fémina con sólo mirarla. Un hombre de ley, la ley del talión eso sí, pero de ley al fin y al cabo.
Analizando la cinta nos encontramos a Jorge Sanz realizando el papel de su vida, como las grandes estrellas de los 80, que alcanzaban su apogeo con su(s) primer(os) trabajo(s) para luego diluirse junto a gente de la categoría de Juan Echanove o Victoria “fucking” Abril. La película está grabada en las mismas tierras castellanas por donde nuestro siempre amado, recordado y añorado Rodrigo Díaz de Vivar correteaba alegre tras las jamelgas del medioevo. Escenarios de la sierra de Madrid/ Segovia (como no somos catalanes, nos da lo mismo que sea Madrid o Segovia, tanto monta… monta tanto) o la mismísima Ciudad encantada de Cuenca (donde nuestro protagonista pone a una malvada y sexualmente activa bruja mirando hacia la capital de provincia). Leer más »