Blog de cine – Crítica de El exorcista
En la crítica que cuelgo a continuación echo el resto y lo doy todo ya que, en mi opinión, no se ha hecho ni se hará nada igual.
REPARTO
Jason Miller (Padre Damien Karras), Ellen Burstyn (Chris MacNeil), Max von Sydow (Padre Lankester Merrin), Linda Blair (Regan MacNeil), Lee J. Cobb (Teniente William Kinderman), Kitty Winn (Sharon Spencer).
SINOPSIS El Padre Lankester Merrin es un un anciano sacerdote jesuita estudioso de las antigüedades que dirige una excavación arqueológica en el norte de Irak. Tras el hallazgo de una arcaica figurilla del diablo Pazuzu (un semidios Sumerio) y una moderna medalla de San Cristóbal yuxtapuestas en el mismo lugar, una serie de siniestros presagios le hacen intuir un inminente enfrentamiento con fuerzas malignas que, como el lector sabrá más adelante, el sacerdote lleva tiempo combatiendo mediante exorcismos en todo África. Entretanto, en Georgetown (Washington D.C.), una joven llamada Regan MacNeil que vive con su madre -una actriz famosa- contrae una repentina y desconocida enfermedad. Tras una serie de fenómenos paranormales, la hija atraviesa una serie de terribles cambios físicos y mentales que hacen sospechar que está poseída por un espíritu diabólico.
CRÍTICA
Toda la inspiración que necesitaba William Peter Blaty para hacer una de las mejores novelas jamás escritas le llegó de un exorcismo real ocurrido en Mount Rainier, Maryland en 1949 a un chico de 13 años llamado Robbie Mayhem. El exorcismo fue llevado a cabo por los padres E. Albert Hughes y William Bowdern.
El señor Blaty sacó la información de un artículo de prensa publicado en el Washington Post escrito por Bill Brinkley; el titular era “Priest Frees Mt. Rainier Boy Reported Held In Devil’s Grip”.
Pero vamos a lo importante, que es la película en cuestión.
El exorcista (William Friedkin) es una pelícual no sólo de terror, ya que nos habla de amor fraternal, conflictos familiares e incluso conflictos de fe. También, y muy importante, nos habla de lo importante que puede ser en nuestras vidas la falta de un ser querido, ya sea por fallecimiento o, como en este caso, por ausencia voluntaria.
La niña en cuestión, Regan MacNeil, genialmente interpretada por Linda Blair, en un principio nos ofrece la cara más dulce del paso de la infancia a la adolescencia de una jovencita de 12 años con alguna carencia familiar, pero sin duda tan normal como cualquier otra, con sus inquietudes y sueños. Pero su vida da un giro de 180 grados al empezar a jugar al mal llamado juego de la ouija, comunicándose con un supuesto ente llamado capitán Howdy.
Los fenómenos paranormales no tardan en aparecer en la residencia de los MacNeil y estos son observados en varias ocasiones, tanto por el servicio, como por la dueña y señora de la casa, Chris MacNeil, actriz que pasa por su mejor momento laboral. En un principio, estos fenómenos son leves y poco constantes, pero llega un momento en que se hacen notables e insostenibles en algunos casos. A Regan le empiezan a cambiar algunos rasgos faciales,su comportamiento con otras personas es nefasto a la par que su lenguaje.
Chris MacNeil, preocupada por el estado de su hija y con la imagen macabra de verla rebotando junto a su cama hasta al techo, busca ayuda médica. En un principio, los médicos que ven a Regan piensan en un desorden emocional y la medican sin dar resultado alguno, todo lo contrario, la niña cambia a peor adoptando una forma inhumana y diabólica, agrediendo a todo aquél que tiene a su alrededor. Tal es así que debe ser atada a la cama.
Chris, cansada de esta situación vuelve a plantear a los médicos el horrible estado de Regan y aquí, señores, se produce un punto de inflexión tremendo y fascinante en esta película. Los médicos, es decir, toda la psiquiatría actual, le recomiendan a la madre de Regan acudir a lo paranormal, es decir, realizar un exorcismo; pero no con el fin que un exorcista cree, sino con el fin del efecto placebo (si una persona cree estar poseída, quizás con un exorcismo ella misma crea al terminarlo que está curada).
A partir de aquí entra en acción nuestro amigo padre Karras (interpretado por Jason Miller), que está pasando por una crisis de fe al perder a su madre y culparse por ello. En una primera visita a la niña ya observa signos inequívocos de posesión: sansonismo, senoglosia o glosolalia (hablar en lenguas desconocidas para el sujeto) y videncia. El padre Karras no duda en recurrir a la diócesis para que acuda la persona más indicada en un exorcismo, ya que él no se ve capaz de afrontarlo. La decisión es unánime: el exorcismo lo llevará el padre Lankester Merryn, un perro viejo en temas de exorcismo.
Desde este punto, la película adquiere el tono más terrorífico que yo he visto en mi vida en un film. He de decir que a mi me cuesta aún hoy en día, que me sé los diálogos de pe a pa, verla solo en casa.
Willian Friedkin exprime a los actores a más no poder, dejando una interpretación digna de galardón. Quien no haya visto esta auténtica maravilla, ya está perdiendo el culo pa verla.
-Curiosidades de “El exorcista:
La actriz Ellen Burstyn sufrió una lesión espinal permanente durante la película. Fue en la escena donde su hija poseída la lanza lejos contra el suelo; el arnés que la tenía sujeta, tras varios intentos, le dio un tirón más fuerte de lo previsto y se cayó con violencia sobre sus coxis. Lanzó un fuerte grito de dolor que fue filmado y empleado por Friedkin luego en la película.
El set de la habitación de Regan fue refrigerado con cuatro acondicionadores de aire que permitían reducir la temperatura hasta cerca de 40 grados bajo cero. Era tan extremo el frío que la respiración del equipo técnico se llegaba solidificar. Cada cierto tiempo, el equipo debía limpiar el set pues por la humedad se formaba nieve en el techo.
Para la escena en donde Regan gira su cabeza, se hizo una muñeca de latex a tamaño natural que era controlada por control remoto.
Tras el estreno de la adaptación teatral de la película en el Theatre Comedy de Londres en 1975, la actriz protagonista, Mary Ure, falleció en extrañas circunstancias aquella misma noche, rodeada de vómitos y con la habitación prácticamente destrozada.
Puntos freak: 
Gracias a la frikidad del señor Friedkin de interesarse por temas de exorcismos en 1978, algo que no se oía desde la edad media, tenemos esta joya.
Puntos canalla: 
El padre Karras trinca y le tira a los palomos.




Las empresas deberían valorar como mérito a la hora de evaluar a un candidato para un puesto de trabajo el hecho de que aquél haya sufrido algún tipo de posesión, dado el grado de conocimiento de lenguas que permite este hecho.
estando poseido se pdria trabajar en diversos sitios ,para la construccion sansonismo ,para guia turistico la senoglosia ,para tarotista telefonico la videncia.ectect…
Buenisima critica, tedre que visionarla de nuevo, espero que aguante bien los años.
mac tio veela y luego la comentamos , no solo aguanta los años eske no hay nada ni parecido en toda la historia del cine ,
y estoy seguro , ni se hara, es una obra de arte de principio a fin minusvalorada por tratarse de un film de terror como pasa siempre.
pinche no mameZZZz esa pelicula me cage neta no manv+ches ooooooo